miércoles, 31 de octubre de 2007

En una “Y”




Cuántas veces les ha pasado que van seguros por una carretera y se topan en mitad de camino una "Y", esa imagen en la cual hay dos vías a seguir representa la disyuntiva del comportamiento humano, la duda constante de a donde ir.

Le ocurrió a Dorothy en el Mago de Oz cuando encontró al Espantapájaros siguiendo tal y como le habian ordenado el famoso camino amarillo frente a un maizal.
Ella no sabía que hacer pero tuvo al muñeco de paja para orientarla.
La respuesta maravillosa de este pobre aparato, que además no tenía nada de“descerebrado” fue determinante: “sigue tu corazón”.

¿Cómo seguir al corazón cuando de por medio hay otros corazones que a lo mejor sufrirán, reirán, se “traumarán” o te juzgarán en un mañana por tu decisión?

Para una reincidente en el tema, debería ser fácil retomar el vuelo y dejar de nuevo el nido para buscar horizontes mejores. ¡Ah paloma!, ¡ya no vas tras las amplias llanuras y los maravillosos Valles!. Ahora buscas tierras más seguras para ti y tus pichones…¿no será cobardía ante este presente?

Es difícil arrancar de cero cuando las fuerzas ya no son tantas, cuando tienes toda una cola de cometa colgando de tu maravillosa armazón de colores. Mera comodidad.

Enfrentarse a dos posibilidades, la de la estabilidad, el buen juicio y la otra, la de un futuro incierto tal vez mucho mejor creo que es lo que te impide crecer totalmente.

Alguien me preguntaba hace días cual era la razón que me frena a echar raíces en estas tierras, el porqué -recién me decido a amoblar- una casa que casi siempre estaba preparada para mudanza y yo no supe que responder.

Fue la premonición de lo que vendría, de nuevo el cataclismo y el futuro nuevamente parada frente a una Y a la que no tengo idea de cómo interpretar.

Aquí de pie frente a la vía, sólo puedo preguntar si lo que se avecina de un lado o del otro son tormentas, tempestades y fuegos de los cuales me culparán en el futuro.

El amor, la conveniencia, la salud, el placer, la libertad, la tranquilidad y la felicidad convergen en un solo lugar. Aquí parada frente a estas dos vías comprendo que no existe un plan para cada uno y que el camino que se hace al andar es más que una frase bonita de Serrat.

Hoy como dice el poeta gringo, me enfrento a crearme de nuevo antes que seguirme buscando en un lugar en el que ya no me encuentro: LIFE isn't about finding yourself. LIFE is about creating yourself...

¡Necesito más que suerte!