lunes, 8 de diciembre de 2008

¿MUERE LA LITERATURA? ¿MUERE EL LIBRO? EL FENOMENO E.BOOK



Tras algunos meses de cierre arranca una nueva era de este blog...
¡espero lo disfruten!


Por: Jorge Alfonso Sierra (Amigo del facebook de la gataeneltejado)

El desarrollo simbiótico que han tenido a través de la historia la imprenta y la literatura, ha llevado a que en los últimos años se haya planteado una polémica que parece no tener fin. ¿Con el advenimiento del fenómeno televisivo e informático pierde su carga de poder en la formación cultural de las personas el libro impreso y con él la literatura?

Desde hace algunos años se ha venido discutiendo la verdadera influencia y poder que ejerce la literatura en la mencionada formación de los seres humanos.
Desde Hubert Marcuse hasta Terry Eagleton, han existido pensadores que han atacado furiosamente a la literatura y la acusan de elitesca y represiva y no han faltado también quienes la señalan como autoritaria y destructiva de la libertad humana, cuando no la ideológica posición de un patriarcado que busca establecer la hegemonía del hombre blanco sobre las mujeres y las "razas menores".
Incluso se dio el caso de que en 1988 en la Universidad de Stanford, E.U., se debatió la conveniencia de eliminar de sus cursos obligatorios sobre grandes obras (muchas de ellas de literatura) algunos clásicos - escritos todos por hombres blancos - y reemplazarlos por libros escritos por mujeres, negros y del tercer mundo llegándose a imponer a escritoras como Simone de Beauvoir con su libro "El Segundo Sexo", sobre autores como Homero y Charles Dickens.
A la par de estos fenómenos, las estadísticas con respecto al libro impreso y su congénere la literatura resultan aún más preocupantes para ambos.
Leonard Riggio, Presidente de Barnes y Noble - la empresa más grande de venta de libros por Librerías en los E.U. - estima que más de la mitad de los libros que se venden no se leen nunca. Un adulto en los Estados Unidos sólo lee 24 minutos al día y en España el 51.8% de su población no lee casi nunca un libro. En Argentina un escolar dedica 13 horas semanales a ver televisión y sólo 6 a leer en los libros. Un joven colombiano al cumplir 16 años ha visto 22.464 horas de televisión y únicamente ha asistido a clases 13.440.

Vistas así las cosas, pareciera que la famosa queja de que la gente “No lee ya nada,” tuviera plena validez. Y no.


Porque aún contra todo esto, la actividad literaria no pierde nada de su antiguo vigor. Sin entrar a debatir si tienen o no algún mérito, lo cierto es que cada vez un número creciente de personas siguen escribiendo relatos, poesías y teatro.
España, que imprime un libro cada nueve minutos y está considerada como la segunda industria editorial más grande del mundo, vende el mayor porcentaje de sus libros
( 21%) en literatura.

¿Qué es entonces lo que está sucediendo? Al fin, ¿Se lee literatura o no?
Un poco de la respuesta nos la da Alvin Kernan: "Lo que es pasado o se está volviendo pasado es la literatura romántica y la modernista, la de Wordsworth y Goethe, Valery y Joyce, que florecieron en la sociedad capitalista en la edad álgida de la imprenta, entre mediados del siglo XVIII y mediados del XX”.
Y añadimos nosotros: También el que debamos aceptar y entender las “Nuevas formas" de publicar y leer, lo que nos ayudará sin dudas a clarificar este aparente caos: Veamos:
Muchos autores - cada vez en mayor número - publican en esquemas de autoedición
(bajos tirajes) y otros se van por el reciente Ebook (Libro electrónico)
Lo que sucede es que estas publicaciones no tienen - por razones obvias - la difusión que le dan a sus impresos las grandes casas editoriales en los medios masivos como la prensa y la televisión. Mientras España tiene registrados 1940 empresas editoriales privadas, ni siquiera 100 logran ser lo suficientemente conocidas por el gran público por lo que más de 1.800 permanecen ignoradas por éste y por ende sus autores.
En verdad la autoedición o autopublicación no es tan reciente como podríamos creer. En el siglo XIX autores como Edgar Allan Poe, T.S. Elliott, Lord Byron, R. Kipling, L. Tolstoi y hasta Walt Whittman se dieron a conocer gracias a la autopublicación.
El Ebook - una naciente industria editorial - podemos equipararla a la autoedición. Muchos escritores publican ya sus obras en sus propias páginas Web, o acuden a quien les publique electrónicamente - a veces sin pagar un centavo - y antes por el contrario, reciben compensaciones económicas.
En realidad la muerte del libro en base papel (o al menos su cada vez menor incidencia en la lectura ) no puede ser motivo de alarma. Los altos costos - tanto económicos como ecológicos - que estaba alcanzando la impresión en base papel, tenía que ser reemplazada por alternativas más acordes con el desarrollo del mundo.
Dick Brass, Vicepresidente de Tecnología de Microsoft predice que ente el 20% y el 40% de las ventas de textos on-line serán documentos electrónicos en 3 o 5 años. Basado en estas proyecciones, estima que el mercado para los textos digitales oscilará entre los 600 y 1.200 millones de dólares en E.U.
Según un informe del NPD Group, las ventas de libros on-line representan el 5.4% de las ventas de libros y estima que este porcentaje se incrementará hasta el 10% en un futuro muy cercano. La consultora Big Five (Andersen Consulting) estima que el mercado de e-book supondrá el 10% del conjunto del mercado editorial en los próximos años. Steve Riggio, Vicepresidente de Barnes y Noble.com estima que en 5 o 10 años todos los libros se podrán adquirir tanto en papel como en versión digital.
Y el primer premio internacional de la categoría Ebook, por valor de 100.000 dólares, se concedió en la Feria del Libro más grande del mundo: Frankfurt.
Con todo este panorama - no completo en esta breve reseña por razones obvias - sólo podemos concluir que puede estar muriendo un cierto tipo de literatura - no la literatura - , que estamos asistiendo a los primeros síntomas de la muerte de la era papelesca - No del Libro - y que lo queramos o no, las nuevas formas de leer - distintas a hacerlo en papel - han comenzado a llegar para quedarse entre nosotros.
Un dato final para quienes se aferran a negar esta realidad: La imprenta se inventó en el siglo XV y fue tanta la oposición al fenómeno - librero - que esta produjo que ya son célebres las admoniciones que se hacían contra "ese pavoroso vicio de leer" que se iba apoderando de todo el mundo. ¿Y sabe cuántos años debieron pasar para que la función de la imprenta fuese aceptada y por ende despegara esta industria y con ella el libro? ¡!300años!!

300 años para que se aceptara que el papiro y el pergamino ya no volverían más, que otra nueva forma de leer se apoderaría de los seres humanos y que serían necios los intentos que se hicieran por negar o detener ese fenómeno.
Y hay quien dice que él nunca leerá en computadora.(Como si le fuera a alcanzar la vida para modificar su comportamiento……

Para conocer más sobre este tema lea la obra: "Contra la Sacralización del Libro: TODOS LOS LIBROS AL VIENTO". Búsquela en: www.mercadeoeditorial.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

...please where can I buy a unicorn?